Yo admiraba secretamente su estar casado

El admiraba secretamente mi libertad de mujer soltera

Lo nuestro no funcionó…no por falta de amor

Sino por exceso de envidia: uno quería lo que tenía el otro,

La que terminó siendo más feliz fue su mujer:

Mientras nosotros jugábamos a casi amarnos (y ella lo sabía)

Ella jugaba, finalmente, a amarse a sí misma.

Leave a comment

Trending